
JK Brown, vive en un pueblo al oeste de Gales. Esta parte del país es conocida por ser el hábitat de numerosa fauna, lo que supone una constante inspiración para él.

Desde que tiene memoria le encanta observar a los animales (especialmente en libertad) y también dibujar y crear como una forma de celebrar la naturaleza. A menudo cuando sale a pasear recoje fragmentos de metal que han sido tirados ilegalmente o que han llegado a la playa. Con paciencia convierte estas piezas en monumentos al mundo natural que le rodea: un hábitat que va fragmentándose cada vez más.
Su propio proceso de revertir esta fragmentación es para mi un antídoto calmante contra la locura del consumismo sin fin.
Puedes encontrar más obras en Etsy



Vía: boredpanda







Canal Objectbis
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.