Spread the love

MICROORGANISMOS “ENTRENADOS” PARA LIMPIAR GRASA

Cuando el Prestige vertió todo su petróleo sobre la costa gallega y cantábrica, y miles de voluntarios se afanaron con palas y rastrillos en su limpieza, especialistas de la firma vitoriana A&B Laboratorios de Biotecnología se metieron entre las rocas en busca de los microorganismos que podían sobrevivir en el chapapote y que habían conseguido hacer de él su hábitat natural. Los encontraron, los sometieron a un proceso en su laboratorio y así llegaron a idear un producto limpiador para eliminar del litoral la negra y viscosa carga del petrolero.

Por aquel entonces, A&B Laboratorios de Biotecnología, con sede en el Parque Industrial de Júndiz (Vitoria), apenas tenía un año de experiencia. Creada en 2001, su principal valor era su apuesta por la innovación en un sector tan tradicional como el químico, utilizando para ello la biotecnología. Según su director de I+D+I, Jon Kepa Izaguirre, “el objetivo era dar una alternativa al producto químico que fuera más segura en el uso, pero también más amable para el medio ambiente”.

Crecimiento imparable

Con esa filosofía de mercado, la evolución posterior de la empresa ha sido continua. Así, es la única firma española del sector químico que aplica ecodiseño en la elaboración de sus productos para controlar todo su ciclo de vida, desde la obtención de la materia prima hasta su uso final. Según el director general de la compañía, José Luis Gutiérrez, “en cualquier otro sistema de calidad, lo que se certifica es la gestión , pero con esta norma [151.301] se certifican también los productos desarrollados bajo esa norma”. Otro dato de su currículum es que en 2007 se convirtió en el primer fabricante del País Vasco con productos reconocidos por la ecoetiqueta, el distintivo de la UE que fija los parámetros para determinar si un producto es ecológico o no.

El sistema de trabajo consiste básicamente en decidir primero qué producto se quiere fabricar. En el caso mencionado, se trataba de crear algo que sirviera para eliminar hidrocarburos. A partir de ahí, técnicos cualificados de la compañía buscan microorganismos que puedan sobrevivir en las circunstancias identificadas (entre hidrocarburos, en suelos contaminados, aguas sucias…). “Allí vamos a buscarlos porque sólo va a estar allí lo que puede vivir. Después, se someten los microorganismos a pruebas de laboratorio para ver cómo van creciendo poco a poco. Les hacemos crecer más y aceleramos su potencial hasta multiplicarlo por cinco o por diez”, explica Jon Kepa Izaguirre para explicar por qué el producto final creado con esas mismas enzimas se come literalmente los restos de hidrocarburos y los elimina.

Productos y premios

Aparte de limpiadores de hidrocarburos, la compañía vitoriana crea biodetergentes, desinfectantes, aditivos para la construcción, tratamientos de aguas, pinturas…

Los reconocimientos no han tardado en llegar. La  empresa ha recibido distintos premios europeos y nacionales sobre medio ambiente y desarrollo sostenible.

Fuente: Público.es