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Elvis & Kresse y Petit H tienen en común mucho más de lo que pensamos. Kresse Wesling, uno de sus fundadores, también da una nueva vida a materiales que han sido desechados, eso sí, con una procedencia distinta. Wesling, laureada por Cartier Women’s Initiative Awards, es de esas personas que no sólo no te deja indiferente cuando te cuenta su historia, la de su compañía, Elvis & Kresse, sino que te inspira cuando la oyes decir orgullosa que a ella desde pequeña le gustaba todo aquello que se desechaba.

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De esa afición y pasión ha nacido su negocio: reciclando deshechos de las mangueras de la Brigada de Bomberos de Londres y evitar así que acabaran en los vertederos. Hace lo que le motiva y satisface a ella, y a sus clientes, y quizá eso haya tenido algo que ver para que  su empresa haya sido premiada en la categoría de moda y accesorios en los  IE Awards on Sustainable Premium&Luxury. Unos premios que no se pagan, sino que hay que ganarlos.

Esta empresa inglesa diseña y  produce accesorios y objetos de decoración reciclando las mangueras de estaciones de bomberos del Reino Unido. Elvis &  Kresse  ha sabido hacerse un hueco en el mercado de las carteras; bolsos para mujer y hombre; gemelos; alfombras, todo eso cabe en el mundo de Elvis & Kresse. Sus productos son sostenibles, duraderos e impermeables al agua y al fuego.

Wesling asegura que la sostenibilidad significa que sea medioambientalmente racional y económicamente viable. «Si es malo para el planeta, no tiene sentido y, si nunca va a ser posible pagarlo, no tiene futuro, no hay manera de escalar y ninguna manera de resolver este problema en particular. Si tuviésemos que sobrecalentar las mangueras o teñirlas con productos químicos no sería sostenible. Si tuviésemos que vender nuestros productos por debajo de los precios de coste perderíamos fuelle (fuerza, llegaríamos a niveles negativos). Si bajáramos los precios hasta el punto de que nuestros trabajadores estuvieran tentados a mentir sobre cómo se crean las piezas, o donde se hacen, no sería sostenible”. Poco más que añadir ante ese compromiso.

Vía: theobjective.com