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COMPO-h

En el 2010, la heredera de la firma francesa Hermès, Pascale Mussard, decidió empezar un proyecto diferente. Miembro de la sexta generación de la familia Hermès, Pascale buscaba un proyecto que, manteniendo el sello de alto lujo de la marca, trajera nuevos aires a la maison, reforzando la imagen de tradición y modernidad que imprime la marca a cada uno de sus trabajos.

La idea surgió en su propio pasado. De niña, Pascale jugaba en el atelier de la calle Faubourg St. Honoré en París, y coleccionaba los retales más interesantes que iba encontrando por el suelo, en la esperanza de utilizarlos luego. Años después, ya como codirectora artística de la marca, decide retomar su proyecto de niña, con las sobras de los materiales de altísima calidad, utilizados en la fabricación de las piezas de lujo de la marca. Sedas, cueros, hebillas y las más refinadas guarniciones, además de piezas ya terminadas que no pasan el riguroso control de calidad de la empresa, también entran en ese caldero de trepidante creatividad al que Pascale Mussard llamó Petit h.

Bajo este nombre ya van varias colecciones cápsula de pequeños y grandes objetos de deseo. Verdaderas obras de arte reutilizando retales de cuero, carrés de seda o mismo materiales como cristal, porcelana o vidrio.

Más que una línea dentro de la marca, Petit h es un laboratorio creativo donde todo, más que reciclarse, se trasforma en algo nuevo y original. Para ello, Pascale invita a que diseñadores de diversos campos trabajen junto a los artistas/artesanos de la marca para crear, con el material sobrante, nuevas y originales piezas. Y así es como un fragmento de plato de porcelana roto se trasforma en un exclusivo colgante o un bolso para portátil gana nueva vida como cojín para decoración. Restos de cuero se trasforman en unos coloridos posavasos o en una infinidad de pequeños animales cosidos a mano listos para colgar de bolsos o de llaves. Los más destacables modelos de bolso de la marca se cuelgan de la pared disfrazados de relojes de cuco, espejos son enmarcados con el cuero y la guarnición excedente de los bolsos y partes de teteras defectuosas se trasforman en percheros.

Una de las piezas que mejor expresa la idea de Petit h es la bolsa «esqueleto», hecha en fieltro gris de alta calidad. Aplicado al fieltro, los artesanos utilizan el cuero donde fueron retirados los paneles necesarios para fabricar el Birkin, uno de los más famosos de la casa. Así, en el «esqueleto» lo que ves son los recortes de las partes retiradas, lo que lo hace casi tan interesante como el original.

Con la colaboración de los diseñadores Stefania di Petrillo y Godefroy de Virieu, Petit h lanza 8 collares llamados «collares de aire». Hechos en de seda, utilizan sobras de los famosos pañuelos carrès de Hermès. En formato cilíndrico, los collares, en los maravillosos colores que son característica de los pañuelos de la casa, son plisados utilizando una técnica a vapor, que les da un fantástico efecto 3D. Por su originalidad y por la buena acogida que están teniendo en el mercado, la empresa ya informó que pretende repetir la técnica en la creación de otras piezas. Objetos y accesorios de la línea Petit h pueden ser encontrados en las tiendas Hermès de Londres, París, Singapur y Bélgica, además de la tienda propia de la línea, inaugurada el año pasado en París.

Antes de que alguien se pregunte, Pascale Mussard apunta que Petit h no pretende ni recortar costes, ni ser políticamente correcto. «Al principio», dice, «me preocupó que nuestros clientes pudieran pensar que estábamos haciendo algún tipo de reciclado que no nos costara dinero. Pero Petit h es en realidad una forma de respetar Hermès: nuestros materiales, las personas que trabajan con nosotros y nuestra memoria.»

Vía: http://eldia.es/cultura/2014-05-03/15-Reciclado-lujo.htm